Un ataque armado a plena luz del día sacudió el centro de Culiacán este 28 de enero, cuando el diputado local y presidente estatal de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, y la diputada Elizabeth Montoya Ojeda fueron agredidos a balazos por sujetos armados mientras se desplazaban por una de las principales arterias de la ciudad.

Las primeras versiones de las autoridades señalan que el ataque ocurrió al mediodía, cuando ambos legisladores circulaban en un vehículo por el centro de la capital sinaloense. Sujetos armados dispararon en su contra, provocando heridas a la diputada Montoya. Torres aparentemente resultó con lesiones menores o ileso, aunque la información inicial es preliminar y la Fiscalía del estado investiga aún las condiciones de la agresión y las trayectorias de los proyectiles.

Tras el atentado, elementos de seguridad federales y estatales resguardaron la zona para permitir la atención de los heridos y el levantamiento de evidencia, mientras que el tráfico y la actividad pública en la zona fueron parcialmente interrumpidos.

¿Qué se sabe hasta ahora?

Al menos dos personas resultaron heridas por disparos, una de ellas la diputada Elizabeth Montoya, cuyo estado de salud fue reportado como estable pero bajo atención médica por fuentes oficiales regionales. La otra persona herida es un hombre cuya identidad todavía no ha sido confirmada por las autoridades.

Tanto Torres como Montoya son figuras públicas y representantes electos de Movimiento Ciudadano —fueron electos como diputados locales en 2024 y forman parte de la bancada de su partido en el Congreso de Sinaloa— lo que podría implicar una motivación política, aunque las investigaciones no han confirmado aún esa línea.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa y elementos de seguridad activaron protocolos de investigación y preservación de la escena, sin que hasta el momento se hayan reportado detenidos. Las autoridades mantienen como “investigación en curso” la motivación del ataque y la identificación de los agresores.

Violencia política y seguridad en Sinaloa

Sinaloa no es ajeno a contextos de violencia y riesgo para servidores públicos. En años recientes, diversos políticos han denunciado hostigamiento, amenazas y omisiones en el contexto de violencia política y crimen organizado, lo que convierte cualquier agresión contra un representante popular en un fenómeno preocupante para la seguridad democrática y el derecho a ejercer funciones públicas sin miedo.

La seguridad de personas que ocupan cargos de elección popular, especialmente en estados con altos índices de violencia, como Sinaloa, es un asunto que impacta tanto en la estabilidad institucional como en los derechos de la ciudadanía a ser representada sin coacción ni amenazas.

Derechos humanos, violencia y responsabilidades

La agresión a balazos contra un diputado y una diputada no puede verse como una noticia más de violencia, sino como un mensaje que atenta contra el derecho a participar en la vida política sin ser blanco de violencia y contra la legitimidad del sistema democrático.

Hasta que haya más información oficial y avances en la investigación, sigue siendo prioritario exigir transparencia, justicia y protección real para los servidores públicos y la población en general.

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