“En segundos nos quitaron la tranquilidad, la estabilidad, la felicidad que es el niño”, dice Karen Gómez, prima de Henry. La frase es literal. El pasado 22 de febrero, en Valle de Chalco, Estado de México, personas arrojaron gasolina a una tienda y provocaron un incendio que dejó con quemaduras graves a Carlos y a su hijo Henry, de apenas dos años.
Tres días después, ambos continúan hospitalizados en el Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra, en la alcaldía Tlalpan, donde reciben atención especializada.
El pequeño Henry fue intervenido quirúrgicamente para retirarle tejido dañado por las quemaduras. Permanece inconsciente y bajo vigilancia médica. Su padre también presenta lesiones de consideración.
“Nos preguntamos cómo alguien tuvo el corazón de hacerle esto a un bebé”, expresó su familiar.
Lo que se sabe hasta ahora
Autoridades del Estado de México confirmaron que la Fiscalía General de Justicia abrió una carpeta de investigación por estos hechos. Hasta el momento no se ha informado públicamente sobre personas detenidas ni sobre el móvil confirmado del ataque.
El uso de gasolina como método de agresión agrava el delito por el riesgo masivo que implica. Especialistas en derecho penal señalan que este tipo de actos puede configurarse como tentativa de homicidio y otros delitos relacionados con daño en propiedad y lesiones calificadas.
Contexto: violencia que escala
El Estado de México concentra uno de los mayores números de denuncias por delitos violentos en el país. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad mantiene altos índices de lesiones dolosas y violencia en espacios comerciales y comunitarios.
Pero detrás de las estadísticas esta Henry, un bebé que hoy no puede preguntar qué pasó.
Las quemaduras graves en menores suelen requerir atención especializada durante meses o incluso años, además de apoyo psicológico para la víctima y su entorno. Mientras Henry permanece en terapia intensiva, la pregunta sigue abierta: ¿quiénes fueron los responsables?La investigación continúa. La familia exige justicia.
