Tras los hechos de violencia y bloqueos registrados el domingo 23 con incendios de vehículos particulares en distintas zonas del país, el foco se movió del miedo al trámite: miles de personas comenzaron a preguntar lo mismo en Jalisco y otros estados afectados… ¿mi seguro sí me cubre si mi coche fue quemado? La respuesta, aunque incómoda, es clara: no hay una indemnización automática ni general, porque el pago depende de la cobertura contratada, exclusiones, deducibles y del tipo de evento que la aseguradora registre en el expediente.
En los días posteriores, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) informó que las compañías mantienen activos protocolos de atención a siniestros y continuidad operativa, precisamente para responder a eventos de alto impacto. El mismo gremio ha insistido en que, para los vehículos dañados o con pérdida total, las reclamaciones suelen entrar por Daños Materiales (incluye incendio) o por Robo Total, según cada caso.
En paralelo, también se reportó que algunas aseguradoras enviaron avisos internos a agentes sobre restricciones temporales para cotizar o emitir pólizas en ciertas entidades por el incremento del riesgo, una medida comparable a cierres operativos preventivos en temporadas de huracanes.
El problema y el punto que más enoja es que muchas pólizas básicas cubren poco más que responsabilidad civil, y si el auto no tiene Daños Materiales, incendio o robo total, el golpe económico puede recaer completo en la persona propietaria. Por eso, además de la cobertura, hoy importa la evidencia: fotos, ubicación, reportes oficiales, folio del 911, y que el ajustador clasifique correctamente el siniestro.
Propuesta de solución (lo que sí se puede hacer ya, sin romanticismos)
Para evitar que esta historia se repita con el mismo saldo de pérdidas, especialistas y voces del sector han planteado rutas prácticas: una ventanilla exprés con criterios homologados para siniestros masivos (incendio/daños por disturbios), coordinación con autoridades para facilitar constancias sin revictimizar a la gente, y campañas urgentes para que quienes viven en corredores de riesgo entiendan qué cubre y qué no su póliza. A nivel público, también se asoma una discusión inevitable: un esquema de apoyo o fondo emergente para vehículos particulares sin cobertura amplia, porque en crisis así el “no estabas asegurado” se vuelve condena económica.
Punto a punto: qué hacer si te pasa (y cómo aumentar tus probabilidades de pago)
- Ponte a salvo primero. Si hay fuego, armas o bloqueos activos, aléjate. El seguro no vale una vida.
- Llama al 911 y pide folio. Ese número se vuelve parte del expediente.
- Documenta todo sin exponerte: fotos y video del auto, placas, número de serie visible si puedes, ubicación exacta, hora aproximada y referencias del lugar.
- Reporta el siniestro a tu aseguradora de inmediato (línea telefónica o app). Pide número de reporte y nombre del ajustador.
- No muevas el vehículo si la autoridad te pide esperar o si el auto está en una escena bajo revisión. Si debes moverlo por seguridad, deja evidencia del motivo.
- Levanta denuncia o acta (según te indique la aseguradora). Para incendio por terceros, robo o daños, muchas compañías la solicitan como requisito.
- Aclara la naturaleza del evento con el ajustador: incendio, vandalismo, daños por terceros, robo total. La clasificación correcta cambia todo.
- Revisa tu póliza en dos renglones clave: si tienes Daños Materiales (incendio), Robo Total, y qué dice en exclusiones (algunas pólizas limitan “motines” o “actos malintencionados” si no están contratados).
- Guarda comprobantes: grúa, corralón, traslado, y cualquier gasto autorizado por la aseguradora.
- Si te rechazan, pide el dictamen por escrito y acude a CONDUSEF para orientación/conciliación; muchas negativas se caen cuando faltó un documento o hubo mala tipificación del siniestro.
Si quieres, me dices qué póliza tienes (Amplia / Limitada / RC), aseguradora y si el auto estaba estacionado o circulando, y te redacto un checklist exacto para tu caso con el lenguaje que conviene usar al reportarlo.
